La escalada de protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) alcanzó un nuevo nivel este miércoles, luego de que un grupo de manifestantes irrumpiera por la fuerza en las oficinas centrales de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en la Ciudad de México, donde causó daños materiales y provocó un incendio.
Los hechos ocurrieron en el décimo día consecutivo de movilizaciones del magisterio disidente. Utilizando postes de alumbrado público como arietes, los manifestantes derribaron una de las vallas de seguridad que protegían el inmueble ubicado en Avenida Universidad y lograron ingresar al edificio.
De acuerdo con los reportes, alrededor de 20 personas encapuchadas permanecieron dentro de las instalaciones durante aproximadamente 15 minutos, tiempo en el que rompieron cristales, dañaron mobiliario y prendieron fuego en diversas áreas del inmueble. Tras la incursión, regresaron a las filas del bloqueo que mantenían en la zona.
El saldo incluyó oficinas vandalizadas, mobiliario quemado y una policía auxiliar intoxicada por el humo generado durante el incendio, quien recibió atención médica en el lugar.
La irrupción ocurrió horas después de que una comisión de la CNTE abandonara una reunión en la Secretaría de Gobernación sin alcanzar acuerdos con el Gobierno federal. Los dirigentes magisteriales acusaron falta de voluntad política y denunciaron que no obtuvieron respuesta a su exigencia de sostener un encuentro directo con la presidenta Claudia Sheinbaum.
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El movimiento mantiene como principales demandas la derogación de la Ley del ISSSTE y mejoras salariales. Sin embargo, la jornada dejó en evidencia la radicalización de las protestas y el creciente costo de un conflicto que, lejos de encaminarse hacia una solución, suma actos de violencia, daños a instalaciones públicas y mayores presiones para las autoridades federales a escasos días del arranque del Mundial 2026.




