La decisión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de aplicar un examen de control a aspirantes con puntajes más altos no solo provocó la inconformidad de quienes fueron rechazados en el proceso de admisión, sino que ahora abrió un nuevo frente de conflicto: los jóvenes que sí obtuvieron un lugar anunciaron una marcha para exigir que se respete su ingreso y se mantengan válidos los resultados originales.
La movilización fue convocada para el próximo lunes al mediodía y, de acuerdo con un volante difundido en redes sociales, será una protesta pacífica con la que los aspirantes buscarán defender los lugares obtenidos en el concurso de selección.
«Solicitamos que se proteja el esfuerzo de quienes obtuvimos nuestro lugar de manera legítima», señala la convocatoria, en la que los organizadores sostienen que presentaron la evaluación bajo las reglas establecidas por la propia UNAM y que no deben ser sometidos a una nueva prueba.
La protesta surge un día después de que el rector, Leonardo Lomelí, anunciara la aplicación de un examen presencial de control para los aspirantes que obtuvieron resultados sobresalientes en la evaluación en línea, luego de que una comisión técnica detectó anomalías estadísticas y posibles casos de fraude asociados al uso de inteligencia artificial y otras prácticas irregulares. La medida busca verificar que quienes lograron los puntajes más altos cuentan con los conocimientos necesarios para conservar su lugar.
Preparan pliego petitorio y advierten posibles bloqueos
Los organizadores informaron que elaboran un pliego petitorio para entregarlo a la Rectoría y analizan bloquear vialidades cercanas a Ciudad Universitaria hasta obtener una mesa de diálogo con las autoridades universitarias. Hasta ahora, estiman que alrededor de 300 aspirantes participarán en la movilización.
Entre las principales exigencias figura el respeto a los resultados obtenidos por quienes, aseguran, estudiaron durante meses y aprobaron el examen sin recurrir a prácticas indebidas.
Incertidumbre entre estudiantes seleccionados
Vanessa, aspirante aceptada para cambiar de Ingeniería a Arquitectura, afirmó que el anuncio de la UNAM la dejó en una situación de incertidumbre académica.
Explicó que desconoce si debe continuar con el proceso de inscripción, permanecer en su carrera original o esperar nuevas instrucciones, pues asegura que la universidad no ha brindado orientación clara.
La estudiante también cuestionó la viabilidad logística de aplicar y calificar en pocos días una nueva evaluación para decenas de miles de aspirantes, al advertir que cualquier error en la revisión podría dejar fuera a estudiantes que ya habían obtenido un lugar.
Como alternativa, propuso respetar el ingreso de quienes aprobaron legítimamente y ampliar temporalmente la matrícula para absorber el impacto generado por quienes hicieron trampa, bajo el argumento de que muchos de ellos terminarían abandonando sus estudios al no contar con la preparación necesaria.
Crisis de confianza en el proceso de admisión
La controversia refleja la profundidad de la crisis que enfrenta la UNAM tras el primer examen de admisión totalmente en línea de su historia.
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Después de detectar un incremento inusual de calificaciones perfectas y evidencias de posibles fraudes, la universidad suspendió inscripciones, creó una comisión técnica de especialistas y determinó aplicar un examen de control para garantizar la equidad del proceso. La polémica ya derivó en cambios dentro de la administración universitaria y ha colocado al proceso de admisión bajo un intenso escrutinio público.




