La inflación anual en México repuntó a 3.26 por ciento durante la primera quincena de agosto. Así, el indicador rompió una racha reciente de desaceleración y volvió a acercarse al objetivo puntual de Banco de México (Banxico).
El Inegi informó este lunes que los precios aumentaron 0.10 por ciento frente a la quincena anterior.
Además, el Índice Nacional de Precios al Consumidor alcanzó 145.393 puntos durante los primeros quince días de agosto.
Con este resultado, la inflación superó el 3.14 por ciento registrado durante la segunda quincena de julio.
Sin embargo, el dato permaneció dentro del rango de tolerancia establecido por Banxico.
Banxico mantiene como objetivo puntual una inflación anual de tres por ciento. Por tanto, el nuevo repunte todavía no representa una ruptura del rango permitido.
No obstante, el comportamiento evidencia que las presiones sobre los precios todavía persisten.
Alimentos vuelven a presionar la inflación
En particular, varios alimentos básicos registraron aumentos importantes durante la primera quincena de agosto. La cebolla encabezó las alzas, con un incremento quincenal de 19.03 por ciento.
Asimismo, el chile serrano aumentó 8.92 por ciento y el huevo subió 7.92 por ciento. Estos movimientos golpean directamente el gasto cotidiano de los hogares, especialmente entre consumidores con presupuestos limitados.
Además, los servicios educativos registraron incrementos relacionados con el inicio del nuevo ciclo escolar. Las colegiaturas aumentaron 0.88 por ciento durante la quincena y acumularon un alza anual de 5.95 por ciento.
También aumentaron algunos servicios de transporte y vivienda, sumando presión sobre los gastos familiares. En contraste, algunos productos registraron reducciones de precios durante el mismo periodo. Entre ellos destacaron la papa, el jitomate, la calabacita, el aguacate y el pollo.
Sin embargo, esas disminuciones no evitaron que la inflación general retomara una trayectoria ascendente.
Inflación subyacente mantiene presión
Por otra parte, la inflación subyacente avanzó 0.08 por ciento durante la primera quincena. A tasa anual, este componente alcanzó 3.93 por ciento, según el reporte del Inegi.
Este indicador resulta relevante porque excluye bienes y servicios con precios particularmente volátiles. Además, permite observar con mayor claridad las presiones persistentes dentro de la estructura de precios.
Mientras tanto, el índice no subyacente aumentó 0.18 por ciento durante la quincena.
Dentro de ese componente, los productos agropecuarios subieron 0.39 por ciento.
En contraste, los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno avanzaron apenas 0.02 por ciento.
Repunte obliga a vigilar el poder adquisitivo
En consecuencia, el dato de agosto ofrece una señal incómoda para los hogares mexicanos.
Aunque la inflación permanece dentro del rango de Banxico, algunos productos esenciales encarecieron significativamente la despensa. Además, los aumentos educativos llegan justo cuando millones de familias enfrentan mayores gastos por el regreso a clases.
Por ello, la cifra general de 3.26 por ciento no refleja por completo la presión que enfrentan todos los consumidores.
Cada hogar enfrenta una inflación diferente, dependiendo de sus hábitos de consumo y de los productos que compra.
Así, el nuevo repunte mantiene vigente el desafío de recuperar el poder adquisitivo.
Finalmente, el comportamiento de alimentos, servicios y precios subyacentes será determinante durante las próximas mediciones.
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El dato también será relevante para las futuras decisiones de política monetaria y para las expectativas económicas del país.




