Un ataque armado contra un grupo de futbolistas amateurs dejó cuatro jóvenes muertos y tres más heridos de gravedad la noche del miércoles 19 de agosto en la comunidad Ejido de Malvas, municipio de Irapuato, Guanajuato. La agresión ocurrió alrededor de las 21:15 horas, cuando los deportistas se disponían a regresar a sus viviendas después de disputar un partido.
De acuerdo con los reportes disponibles, los jóvenes habían viajado desde la comunidad El Carrizal hasta Malvas para participar en el encuentro. Sin embargo, al finalizar el partido y abordar sus motocicletas, fueron perseguidos por hombres armados, quienes los atacaron en al menos dos puntos de la localidad.
En el primer punto, ubicado sobre la calle Principal de Malvas, tres hombres fueron asesinados y otro resultó herido. La Fiscalía General del Estado identificó inicialmente a dos de las víctimas como José y Eduardo, mientras que reservó la identidad del lesionado.
Posteriormente, otro de los jóvenes fue alcanzado por los agresores en las inmediaciones del poblado. Su cuerpo quedó sobre la carretera Querétaro-Irapuato, a la altura del puente vehicular de Malvas. En ese mismo sitio, otros dos jóvenes resultaron heridos de gravedad.
Asimismo, elementos de la Guardia Nacional fueron los primeros en arribar a los puntos donde ocurrieron los ataques en Irapuato y establecieron un perímetro de seguridad. Mientras tanto, paramédicos de Protección Civil trasladaron a uno de los lesionados a un hospital cercano para recibir atención médica.
Después, agentes de Investigación Criminal y peritos de la Fiscalía procesaron las escenas del crimen y aseguraron diversos indicios balísticos que serán incorporados a la investigación. Por su parte, personal del Servicio Médico Forense realizó el levantamiento de los cuerpos para practicar las necropsias y avanzar en su identificación legal.
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Hasta el momento, las autoridades no han informado públicamente sobre personas detenidas ni han establecido el móvil del ataque de Irapuato. Por ello, el caso queda nuevamente como una muestra de la violencia armada que alcanza incluso actividades deportivas comunitarias, mientras las víctimas y sus familias enfrentan las consecuencias de una agresión cuya autoría permanece impune.




