El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner en duda el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) al asegurar que «no me importa el T-MEC» y sostener que son México y Canadá quienes dependen económicamente de Washington, mientras su administración mantiene una política comercial basada en aranceles y presión sobre sus principales socios.
Durante una entrevista con Fox News, Trump fue cuestionado sobre la renovación del acuerdo comercial y respondió que preferiría que Estados Unidos operara de manera independiente.
«No me importa. Realmente no quiero hacerlo. Preferiría ser independiente. México y Canadá nos necesitan; nosotros no los necesitamos«, declaró el mandatario, quien afirmó además que el tratado «es importante para ellos, no para nosotros».
🚨“No me importa”, dice Donald Trump sobre el T-MEC. “México y Canadá nos necesitan; nosotros no los necesitamos a ellos”.
El presidente de EU restó importancia a la renovación del acuerdo comercial con México y Canadá, al asegurar que el tratado beneficia más a sus socios.
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— Azucena Uresti (@azucenau) July 28, 2026
Las declaraciones refuerzan la postura que Trump ha mantenido desde su regreso a la Casa Blanca, caracterizada por privilegiar medidas proteccionistas y utilizar los aranceles como herramienta de negociación económica y política.
Revisión anual, no renovación automática
El posicionamiento del presidente estadounidense llega después de que Washington rechazó la propuesta de México y Canadá para renovar automáticamente el T-MEC por otros 16 años. En su lugar, Estados Unidos optó por establecer revisiones anuales hasta 2036, un mecanismo que mantiene la incertidumbre sobre la permanencia del principal acuerdo comercial de Norteamérica.
La semana pasada, la presidenta Claudia Sheinbaum recibió en Palacio Nacional al representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, tras concluir la tercera ronda de negociaciones bilaterales.
Sheinbaum informó que México busca fortalecer las reglas de origen para incrementar el contenido regional de los productos y mantener un tratado de largo plazo que otorgue certidumbre a la inversión.
Aranceles mantienen presión sobre la industria
Mientras continúan las negociaciones, la administración Trump mantiene vigentes aranceles sobre el acero, el aluminio y los vehículos mexicanos bajo la Sección 232, medidas que especialistas consideran uno de los principales obstáculos para la competitividad de la industria nacional.
Trump aseguró que su estrategia ya está dando resultados al afirmar que empresas automotrices como Toyota y Hyundai han comenzado a trasladar parte de su producción desde México hacia Estados Unidos.
Datos de análisis privados señalan que durante el primer semestre de 2026 las exportaciones mexicanas de vehículos ligeros hacia Estados Unidos disminuyeron 3.6%, mientras los envíos a otros mercados crecieron 21%, reflejando el impacto de la política comercial estadounidense y la búsqueda de nuevos destinos para las exportaciones mexicanas.
En ese contexto, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, confirmó que la cuarta ronda de negociaciones se realizará hasta septiembre, una vez que Washington publique los resultados de una investigación comercial bajo la Sección 301 que podría derivar en nuevos gravámenes para productos mexicanos.
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Las declaraciones de Trump endurecen el discurso previo a esa nueva etapa de negociaciones y evidencian que el futuro del T-MEC seguirá condicionado a la estrategia proteccionista de Estados Unidos, lo que mantiene la incertidumbre para las cadenas de suministro, la industria automotriz y el comercio regional, pese a que el tratado ha convertido a Norteamérica en una de las zonas económicas más integradas del mundo.




