Un grupo armado irrumpió durante la madrugada en Cerro de las Lumbreras, San Miguel Totolapan, y atacó viviendas, según testimonios de pobladores.
Asimismo, habitantes reportaron siete integrantes de la familia Hernández Solano muertos, incluidos tres menores, además de varios heridos.
Según los pobladores, los agresores pertenecen presuntamente a Los Tlacos y atacaron porque la familia rechazó vender sus tierras.
Además, los habitantes denunciaron que el grupo criminal busca controlar terrenos para actividades de explotación forestal en esta región serrana.
El ataque ocurrió alrededor de las cuatro de la mañana del jueves 27 de agosto, cuando los habitantes permanecían dentro de sus viviendas.
Después, los hombres armados incendiaron casas y mantuvieron bajo control la comunidad, mientras varios habitantes escaparon hacia localidades vecinas.
Pobladores claman auxilio ante abandono oficial
Mientras tanto, familiares exigieron la llegada de la Fiscalía General del Estado y fuerzas federales para levantar los cuerpos y realizar diligencias.
Sin embargo, más de 24 horas después del ataque, habitantes denunciaron que ninguna autoridad había ingresado todavía para atender la emergencia.
Además, familiares señalaron que permanecían cuerpos en la comunidad, incluido uno calcinado, mientras otros tres continuaban desaparecidos.
Por ello, los sobrevivientes buscaron refugio en pueblos cercanos, ante el temor de nuevos ataques y la ausencia de seguridad permanente.
La situación exhibe nuevamente la vulnerabilidad de las comunidades serranas de Guerrero frente a grupos criminales que disputan territorio y recursos.
Bosques, tierras y crimen organizado
Asimismo, habitantes sostienen que la violencia mantiene una relación directa con la disputa por bosques, tierras y recursos naturales de la Sierra.
De acuerdo con testimonios recogidos por medios locales, la familia Hernández Solano se había negado a permitir la tala en sus terrenos.
En ese contexto, los pobladores señalaron a Leonel Barragán Tolentino, alias La Changa, como presunto responsable de encabezar la incursión criminal.
No obstante, las autoridades no habían confirmado públicamente la autoría del ataque ni presentado una investigación oficial que estableciera el móvil.
Además, los pobladores han denunciado durante años la explotación forestal y aseguran que el miedo impide presentar denuncias formales.
La falta de presencia institucional agrava el problema, pues deja a comunidades aisladas expuestas a amenazas, desplazamientos y control criminal.
Antecedentes de violencia por la madera
Por otra parte, la violencia vinculada con la explotación forestal tiene antecedentes en la misma zona de San Miguel Totolapan.
En abril de 2023, Carlos Márquez Oyorzabal, comisario de Las Conchitas y campesino ecologista, murió tras oponerse a la extracción de madera.
Según pobladores, hombres armados torturaron y asesinaron al líder comunitario frente a su hijo de 11 años por defender los recursos forestales.
Asimismo, los habitantes atribuyeron aquel crimen a Barragán Tolentino y a integrantes de Los Tlacos, aunque esa acusación surgió de testimonios locales.
La región también registra antecedentes de ataques de otros grupos criminales, incluido el desplazamiento de habitantes por agresiones atribuidas a La Familia Michoacana.
Nota relacionada: Red de García Luna habría triangulado hasta 727.9 mdd; México recupera 5.8 millones
Por ahora, Cerro de las Lumbreras enfrenta una nueva crisis de seguridad, mientras sus habitantes demandan protección, justicia y recuperación de sus comunidades.




