La desaparición de Luilli Francisco Cesáreo Benítez, de 30 años, provocó este lunes el cierre total de la carretera Toluca-Naucalpan a la altura de Santa María Zolotepec, Xonacatlán, donde familiares, amigos y vecinos exigieron a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México acelerar la búsqueda y transparentar los avances de la investigación.
Con lonas y cartulinas, los manifestantes bloquearon ambos sentidos de la vía, una de las rutas libres más utilizadas entre el valle de Toluca y la zona de Naucalpan. La protesta generó filas de vehículos y desvíos improvisados durante varias horas.
Según los familiares, Luilli Francisco desapareció el 21 de junio tras salir de su domicilio en Santa María Zolotepec. La última información disponible indica que abordó un autobús con dirección a la Ciudad de México, y desde entonces no se ha tenido contacto con él.
Los inconformes reclamaron que, a más de dos semanas de la desaparición, no existen resultados concretos y acusaron lentitud en las diligencias. También pidieron revisar grabaciones, rutas de transporte y otros indicios que, aseguraron, podrían ayudar a localizarlo.
El caso se suma a la creciente presión social por la atención de personas desaparecidas en el Estado de México, entidad que mantiene uno de los registros más altos del país. Organizaciones civiles han señalado de manera reiterada que los primeros días de búsqueda son decisivos y que los retrasos en la investigación pueden reducir las posibilidades de localización.
Nota relacionada: Acusan a Cuauhtémoc Blanco de embestir a manifestantes en Periférico Sur (VIDEO)
Hasta la tarde de este lunes, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México no había informado públicamente sobre nuevos avances en el caso ni sobre acuerdos con los manifestantes para liberar la vialidad.




