Crean antojitos escultóricos en Oaxaca y de marcas de lujo (FOTOS)

En redes el ingenio acompañó estos antojitos con comentarios como ¡Que elegancia la de Francia!, Digo, la de Oaxaca.

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Te imaginas comer una garnacha en forma de una escultura de Jeff Koons o el icónico mingitorio de Marcel Duchamp, ¿no verdad? Pero en Oaxaca lo hicieron, tunearon las memelas al estilo Louis Vuitton, Lacoste, Gucci y hasta el símbolo de un euro y de un dólar.

El ingenio para crear esculturas hasta en la comida se debe al artista César Ríos, quien el pasado 12 y 13 de diciembre montó un expo-puesto de garnacha llamado “Para comer aquí. Finos antojitos escultóricos“.

En sencillos carteles pero con ingenio se ofreció el sope Louis Vuitton, el sope Lacoste, el sope Gucci, el sope Dólar y el sope Euro.

El Sope Euro y el Sope Dólar

Además de quesadillas con el nombre de artistas icónicos, como Marcel Duchamp y Jeff Koons, cuyas piezas más emblemáticas como el mingitorio (puesto como escultura en un museo) y la escultura de un globo en forma de perrito fueron reacreadas en forma de deliciosa garnacha.

La invitación a comer los “Antojitos Escultóricos” de César Ríos fue los días 12 y 13 de diciembre, en calle de Los Libres, esquina con avenida La Independencia, en el Centro de Oaxaca Capital.

 

A parte de comer exquisitas y extravagantes garnachas, el menú fue bastante accesible. Los sopes sencillos tuvieron un costo de $15 pesos, y con guisado $25 pesos.

Por otro lado, las escultóricas quesadillas en versión sencilla tuvieron un costo de $35 pesos y con guisado $45 pesos.

Quesadilla Duchamp

Además, en el papel de estraza que acompaña el delicioso antojito contiene el certificado de autenticidad en el que subraya: Co.merr certifica la autenticidad de la pieza que acaba usted de adquirir como parte de la exposición “PARA COMER AQUÍ. Finos antojitos escultóricos” del artista César Ríos realizada los días 12 y 13 de diciembre de 2020.

Y por si fuera poco, contiene la firma del artista César Ríos. La curaduría estuvo a cargo de Dea López.

En redes redes el ingenio acompañó estos antojitos con comentarios como ¡Que elegancia la de Francia!, Digo, la de Oaxaca.

O Ni Walter Benjamin vio venir esta reproductibilidad técnica.