A menos de un mes del arranque del Mundial 2026, el Instituto Nacional Electoral (INE) optó por refugiarse en el trabajo remoto (home office) durante 42 días, en una decisión que vuelve a exhibir las contradicciones de un organismo que presume autonomía y fortaleza institucional, pero que suspenderá actividades presenciales por un evento deportivo que apenas contempla cinco partidos en las inmediaciones de su sede principal.
El INE anunció que del 1 de junio al 12 de julio enviará a parte de su personal a home office con el argumento de evitar afectaciones por movilidad y aglomeraciones derivadas de la Copa del Mundo en la Ciudad de México. La medida aplicará en oficinas centrales y en algunas sedes del centro del país.
A través de redes sociales, la secretaria ejecutiva del organismo, Claudia Arlett Espino, defendió la decisión al asegurar que fue tomada “con responsabilidad” pensando en los trabajadores y en la ciudadanía. Sin embargo, la determinación abre cuestionamientos sobre la capacidad operativa del árbitro electoral justo cuando se aproximan definiciones clave rumbo al proceso electoral de 2026-2027.
#IMPORTANTE | El #INE implementará de forma temporal un esquema de trabajo remoto para parte del personal en oficinas centrales.
Mensaje de la Secretaria Ejecutiva del INE, Claudia Arlett Espino 👇 pic.twitter.com/ithG18IMla
— @INEMexico (@INEMexico) May 22, 2026
Por otro lado, en un oficio firmado por la propia funcionaria, el instituto reconoció que el Gobierno capitalino solicitó utilizar el estacionamiento del INE durante el Mundial, mientras que las medidas para los módulos de atención ciudadana serían definidas posteriormente. Aunque el organismo aseguró que los trámites relacionados con la credencial para votar continuarán con normalidad, la incertidumbre sobre la operación presencial alimentó críticas sobre una eventual afectación al servicio público.
La decisión resulta especialmente polémica porque durante ese periodo deberán resolverse asuntos de alto impacto político, entre ellos la sesión del Consejo General donde se discutirá la eventual creación de nuevos partidos políticos. El dictamen será analizado en comisiones el 19 de junio y posteriormente votado por el máximo órgano electoral, que incluso ya contempla una sede alterna ante las complicaciones logísticas.
Además, el instituto tendrá que avanzar en la preparación del proceso electoral federal y local de 2026-2027, considerado uno de los más complejos del país, ya que implicará la renovación de la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas, 31 congresos locales y decenas de ayuntamientos.
Pese a ello, el INE insiste en que el trabajo remoto “no significa detener actividades” ni disminuir su compromiso institucional. No obstante, la decisión alimentó críticas sobre la imagen de un organismo que, mientras exige amplios recursos presupuestales y presume ser pieza clave de la democracia mexicana, reducirá su presencia física por poco más de un mes debido a un torneo de futbol.
Nota relacionada: A contrarreloj rumbo al Mundial, cierran Línea 2 del Metro
La medida también revive el debate sobre la burocracia digital heredada de la pandemia, pues mientras millones de ciudadanos continúan enfrentando diariamente problemas de movilidad, transporte y saturación urbana para acudir a sus empleos, uno de los organismos más importantes del país optará por operar a distancia en plena antesala de un proceso electoral de gran magnitud.
