Decenas de aspirantes que obtuvieron un lugar en el concurso de ingreso a licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se manifestaron este lunes en la Torre de Rectoría para exigir la cancelación del examen de control y demandan que se respete su admisión.
Asimismo, sostienen que aprobaron el proceso de manera legítima y no deben asumir las consecuencias del presunto fraude detectado en la prueba en línea.
Con consignas como «¡Fraude de la UNAM!», «¡Mi lugar no se cuestiona, se respeta!», «¡Con esfuerzo entré, mi lugar defenderé!» y «¡Aspirante seleccionado no será burlado!», los inconformes, acompañados en varios casos por sus familiares, exigieron una mesa de diálogo con el rector Leonardo Lomelí para revertir la decisión de aplicar una nueva evaluación presencial.
Los manifestantes argumentaron que dedicaron meses de preparación para obtener un lugar y calificaron como injusto que ahora se les obligue a repetir el examen debido a irregularidades que, afirman, fueron responsabilidad de la propia universidad y de la empresa encargada de la plataforma tecnológica, no de quienes presentaron la prueba de buena fe.
Un grupo de aspirantes denunció que sus resultados fueron cancelados sin recibir una explicación formal, situación que mantiene en incertidumbre a miles de jóvenes cuando el inicio del ciclo escolar está previsto para el próximo 10 de agosto.
Poco después de las 13:00 horas, algunos manifestantes bloquearon la avenida Insurgentes frente a Ciudad Universitaria para presionar a las autoridades universitarias, mientras otros permanecieron en la explanada de Rectoría con pancartas en las que se leía: «No culpen a los aspirantes seleccionados, culpen a los encargados» y «Yo fui del 2 por ciento que sí estudió».
La protesta ocurre tres días después de que la UNAM anunciara la aplicación de un examen de control para los aspirantes con resultados considerados compatibles con las anomalías detectadas en el proceso de admisión 2026.
La decisión fue recomendada por una comisión técnica que concluyó que existieron puntajes atípicos y posibles casos de fraude durante la primera aplicación en línea, realizada con apoyo de la plataforma de la empresa Territorium Life.
De acuerdo con la Universidad, el nuevo examen busca dar certeza jurídica y académica al proceso de selección tras detectarse un incremento inusual de calificaciones perfectas respecto de años anteriores.
Sin embargo, la medida abrió un nuevo frente de conflicto: mientras aspirantes rechazados exigen repetir completamente el concurso para garantizar igualdad de condiciones, ahora los jóvenes que sí fueron seleccionados reclaman que se les retire un lugar obtenido, aseguran, de manera honesta.
La movilización refleja la creciente crisis institucional que enfrenta la máxima casa de estudios tras el primer examen de admisión en línea de su historia.
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El escándalo ya derivó en la suspensión de inscripciones, cambios en la administración universitaria y un fuerte cuestionamiento a los mecanismos tecnológicos utilizados para garantizar la integridad del proceso, mientras miles de aspirantes permanecen sin certeza sobre su ingreso a pocos días del arranque del semestre.
