Un ataque armado registrado este lunes en el Centro Islámico de San Diego, California, dejó al menos cinco personas muertas, entre ellas dos presuntos atacantes adolescentes; el suceso encendió las alertas por la violencia y los posibles crímenes de odio contra la comunidad musulmana en Estados Unidos.
El tiroteo ocurrió alrededor del mediodía en la mezquita más grande del condado de San Diego, donde decenas de personas, incluidos menores de edad, se encontraban realizando actividades religiosas y escolares cuando comenzaron los disparos.
De acuerdo con el jefe de la policía de San Diego, Scott Wahl, las víctimas mortales fueron tres hombres adultos y los dos presuntos agresores, quienes tenían entre 17 y 19 años. Las primeras investigaciones del FBI señalan que ambos jóvenes habrían muerto por heridas de bala autoinfligidas tras perpetrar el ataque.
Two hours before San Diego police received reports of shots fired at the Islamic Center of San Diego, a mother called authorities to report her son missing along with multiple weapons and her vehicle. Police Chief Scott Wahl said the situation escalated as the mother uncovered… pic.twitter.com/kEGz56JRqe
— Breaking911 (@Breaking911) May 19, 2026
Entre los fallecidos se encuentra un guardia de seguridad del centro islámico, quien, según autoridades locales, habría intervenido para evitar que la tragedia alcanzara dimensiones aún mayores.
El atentado provocó una intensa movilización policiaca en distintos puntos de la ciudad. Más de 100 agentes fueron desplegados en los alrededores de la mezquita luego de reportes de un “tirador activo” dentro y cerca del recinto religioso. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron a familias y menores huyendo del lugar mientras eran escoltados por elementos de seguridad.
Durante el operativo también se reportó que un jardinero fue atacado a tiros a pocas calles del centro islámico, aunque sobrevivió a las heridas.
Testigos narraron escenas de caos y desesperación. Una mujer que vive cerca de la mezquita relató a medios estadounidenses que escuchó varias explosiones mientras almorzaba con su familia. Al llamar al 911, aseguró haber visto a un oficial recibir disparos durante la respuesta policial. Otros vecinos afirmaron haber escuchado múltiples ráfagas de lo que parecía ser un arma semiautomática.
El FBI y autoridades federales investigan el caso como un posible crimen de odio. Medios estadounidenses reportaron que dentro del vehículo donde fueron encontrados los atacantes se localizaron presuntos escritos islamófobos y mensajes de odio.
El ataque ocurre en medio de un creciente clima de tensión y violencia contra comunidades religiosas en Estados Unidos. Organizaciones musulmanas condenaron el atentado y exigieron mayores medidas de protección para lugares de culto, especialmente aquellos que también funcionan como escuelas y centros comunitarios.
Nota relacionada: Royal Caribbean llega a Mahahual con el respaldo del poder político de Morena
El gobernador de California, Gavin Newsom, informó que seguía de cerca la situación y agradeció la actuación de los cuerpos de emergencia. Mientras tanto, el presidente Donald Trump calificó el tiroteo como “terrible” y aseguró que el gobierno federal revisará a fondo lo ocurrido




