Lobo gris mexicano en riesgo: Trump evalúa desprotegerlo

Lobo gris mexicano en riesgo: Trump evalúa desprotegerlo

El presidente Donald Trump ordenó revisar la protección federal del lobo gris mexicano, una especie que Estados Unidos todavía considera amenazada.

La orden obliga al Departamento del Interior a evaluar durante 90 días si ambas poblaciones cumplen los criterios para perder protección.

Además, la administración deberá preparar una recomendación legislativa para eliminar o reducir las restricciones contempladas por la Ley de Especies en Peligro de Extinción.

La medida también instruye a funcionarios federales a trabajar con los estados para modificar sus propias listas de especies protegidas.

Asimismo, Interior y Agricultura deberán revisar las reglas para autorizar la eliminación letal de lobos cuando representen una amenaza para ganado.

Un depredador todavía vulnerable

El lobo gris mexicano, Canis lupus baileyi, enfrenta una recuperación particularmente frágil pese a los avances registrados durante los últimos años.

En 2025, Estados Unidos contabilizó 317 ejemplares silvestres, mientras los programas de reproducción mantienen animales en cautiverio para fortalecer la diversidad genética. 

México, por su parte, continúa con programas binacionales de reintroducción y conservación. En abril, autoridades liberaron una hembra en Chihuahua como parte de esos esfuerzos. 

La población estadounidense aumentó durante más de una década, pero las autoridades reconocen que todavía enfrenta desafíos genéticos que requieren manejo especializado.

Por ello, retirar las protecciones antes de consolidar su recuperación podría generar un nuevo riesgo para una especie que estuvo al borde de desaparecer.

Rancheros ganan terreno contra el  lobo gris mexicano

Trump presentó la decisión como respaldo a los rancheros, quienes denuncian pérdidas de ganado por ataques de lobos.

La orden contempla revisar los mecanismos de compensación y facilitar respuestas ante depredaciones, incluida la posibilidad de autorizar eliminaciones letales bajo determinadas circunstancias. 

No obstante, la orden no autoriza automáticamente a cualquier ranchero a disparar contra lobos. Todavía deben cumplirse procedimientos administrativos, legales y estatales.

Trump ya intentó retirar protecciones al lobo gris durante su primer mandato, pero un tribunal posteriormente anuló aquella decisión.

Ahora, su administración vuelve a colocar la conservación del depredador frente a los intereses de la industria ganadera.

El riesgo resulta especialmente delicado para el lobo mexicano: sus 317 ejemplares silvestres representan un avance, pero todavía distan de garantizar una recuperación irreversible.

Nota relacionada: Carlos Ulloa: 22.4 MDP en depas no cuadran con su sueldo

Así, la nueva política de Trump podría convertir un esfuerzo de conservación binacional en otra disputa entre ganaderos, estados, autoridades federales y organizaciones ambientalistas.

Salir de la versión móvil