La refinería “Antonio Dovalí Jaime” de Petróleos Mexicanos (Pemex) que se ubica en Salina Cruz, Oaxaca, volvió a ser escenario de un incidente de alto riesgo luego de que la noche del domingo se registrara un incendio en la planta de alquilación del complejo, generando alarma entre habitantes de colonias cercanas y renovando los cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad y mantenimiento de una de las instalaciones petroleras más importantes del país.
El siniestro provocó una intensa movilización de los equipos de emergencia internos de la paraestatal, cuyos elementos trabajaron durante varias horas para controlar las llamas. La magnitud del incendio fue evidente por la enorme columna de humo negro que pudo observarse a varios kilómetros de distancia y que generó preocupación entre la población de Salina Cruz, acostumbrada a convivir con los riesgos de la actividad industrial, pero cada vez más inquieta por la frecuencia de los accidentes.
Aunque Pemex informó que no hubo personas lesionadas ni víctimas mortales en esta ocasión, el incidente ocurre apenas unas semanas después de otra emergencia registrada en la misma refinería. El pasado 11 de mayo, una explosión en la torre de enfriamiento dejó graves daños materiales y cobró la vida del ingeniero Víctor López Matuz, quien falleció mientras era trasladado a un hospital de la Ciudad de México para recibir atención especializada.
La repetición de accidentes en un periodo tan corto ha encendido las alertas sobre el estado operativo de la refinería. Habitantes de las comunidades cercanas y trabajadores han denunciado en diversas ocasiones presuntas deficiencias en el mantenimiento de equipos e infraestructura, así como la necesidad de reforzar los protocolos de prevención para evitar tragedias mayores.
#IMPORTANTE | Un nuevo incendio se registró en la refinería Antonio Dovalí Jaime de Salina Cruz, Oaxaca.
Las llamas y una densa columna de humo encendieron las alertas entre habitantes de zonas cercanas, aunque el siniestro fue controlado y no se reportaron personas lesionadas.… pic.twitter.com/JWPl80VtRR
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) June 1, 2026
El nuevo incendio también reabre el debate sobre la situación financiera y operativa de Pemex, una empresa que enfrenta desafíos crecientes para mantener en condiciones óptimas sus instalaciones. Mientras el gobierno federal ha insistido en fortalecer la capacidad de refinación del país, especialistas han advertido que la modernización y el mantenimiento de las plantas deben convertirse en una prioridad para reducir riesgos industriales y ambientales.
Para los habitantes del Istmo de Tehuantepec, el problema trasciende los daños materiales dentro de la refinería. Cada incidente representa una amenaza potencial para la salud pública, la seguridad de los trabajadores y la tranquilidad de miles de familias que viven en las inmediaciones del complejo petrolero.
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Con dos emergencias relevantes registradas en menos de un mes, una de ellas mortal, la refinería de Salina Cruz vuelve a quedar bajo escrutinio. Más allá del control inmediato del fuego, las exigencias de transparencia, rendición de cuentas y acciones concretas para garantizar la seguridad operativa se han convertido en una demanda cada vez más urgente para Pemex y las autoridades responsables.




