Hidalgo presume paz mientras se hunde por violencia y huachicol

Hidalgo presume paz mientras se hunde por violencia y huachicol

Una década de complicidades, omisiones y el arraigo profundo del crimen organizado han cobrado factura en Hidalgo. Lo que alguna vez fue el estado más seguro del país es hoy una entidad que se desangra entre el huachicoleo y la violencia extrema.

La edición 2026 del Índice de Paz México (IPM), elaborado por el Institute for Economics & Peace (IEP), confirmó la decadencia: Hidalgo cayó al noveno puesto a nivel nacional, perdiendo un peldaño más respecto al año anterior y consolidando un retroceso histórico que abarca las administraciones de Omar Fayad Meneses (PRI) y el actual gobernador Julio Menchaca Salazar (Morena).

Mientras la realidad en las calles se mide en balaceras, desmembrados y ejecuciones, la narrativa oficial opera en una realidad paralela. Al conocerse los resultados, el gobierno estatal emitió un comunicado celebrando que «Hidalgo se consolida en el top 10 de las entidades más pacíficas», adjudicando el supuesto logro a una «estrategia integral» de la actual administración.

Sin embargo, el triunfalismo oficial choca de frente con los datos duros y la sangre derramada.

El Triunfalismo de la Percepción vs. la Realidad de las Balas

El cinismo gubernamental destaca que la tasa de homicidios se mantiene «controlada» (calificación de 1.580) y presume que el miedo de los ciudadanos concuerda con la realidad objetiva. No obstante, el propio IPM revela que, mientras 22 estados del país mejoraron sus niveles de paz el año pasado, Hidalgo formó parte del deshonroso grupo de los 10 estados que empeoraron.

El deterioro no es una percepción; tiene un costo de 76 mil 900 millones de pesos anuales en la entidad. El impacto económico de la violencia en Hidalgo creció un 43.9% entre 2015 y 2025, lo que significa que a cada hidalguense la inseguridad le cuesta, de manera per cápita, 23 mil 629 pesos. Junto a Sinaloa y Veracruz, Hidalgo integró la terna de los únicos tres estados donde el costo económico de la violencia aumentó (un 8.9% en el último año).

La Guerra por el «Huachicol»: El Verdadero Motor de la Violencia

El informe del IEP devela lo que el gobierno prefiere matizar: una cruenta guerra territorial. El Valle del Mezquital se encuentra secuestrado por la disputa armada entre dos facciones de la escisión del otrora cártel único de «Los H» o «Los Solas«, dedicados al narcomenudeo y al robo de hidrocarburos. El resultado de esta pugna ha sido una ola de multihomicidios, masacres y tortura extrema.

Apenas el pasado 23 de febrero, el propio gobernador Julio Menchaca tuvo que reconocer el hallazgo de dos cabezas humanas con narcomensajes en Tula y un torso flotando en un canal de Alfajayucan, eventos atribuidos a este conflicto.

Por otro lado, en el Valle de Tulancingo —particularmente en Cuautepec— el grupo delictivo «Los Cenobios» mantiene el control del huachicol, enfrentándose a células criminales provenientes de la Sierra Norte de Puebla.

Esta impunidad sistemática explica por qué, en 2025, Hidalgo se coronó por octavo año consecutivo como el epicentro nacional del huachicoleo, registrando 2 mil 785 tomas clandestinas en los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).

El espejo de Sinaloa: El Índice de Paz lanza una advertencia velada para Hidalgo al citar el caso de Sinaloa. Aquella entidad sufrió el mayor deterioro de paz en el país tras la ruptura del control hegemónico de un solo cartel, desatando una guerra interna. En Hidalgo, la fragmentación de «Los H» y la llegada de grupos vecinos amenazan con replicar ese escenario de espiral violenta incontrolable.

El Saldo de la Impunidad: Una Radiografía en la Escala de la Paz

En la metodología del IPM, donde 1 representa la paz absoluta y 5 la ausencia total de ella (evaluando homicidios, delincuencia organizada, delitos con armas de fuego y miedo a la violencia), Hidalgo obtuvo un puntaje de 2.296. La cifra se encuentra muy lejos del puntero nacional, Yucatán (1.279), y se encamina peligrosamente hacia los terrenos de la descomposición.

Para evidenciar la desconexión del discurso oficial, basta mirar las notas policiacas del 19 de mayo, el mismo día en que se presentó el informe:

Mientras el aparato de propaganda de la actual administración se empeña en maquillar las cifras bajo el membrete de un «Top 10» artificial, los cadáveres siguen apareciendo en los parajes y los ductos continúan perforados. Hidalgo no avanza; Hidalgo sobrevive a la sombra de una paz de papel.

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