Derrame de crudo en Santiago Tlapacoya, Hidalgo, expone abandono de autoridades y riesgos a la salud

Derrame de crudo en Santiago Tlapacoya, Hidalgo, expone abandono de autoridades y riesgos a la salud

Habitantes de la comunidad de Santiago Tlapacoya, en Pachuca, Hidalgo, denunciaron que desde hace más de dos meses enfrentan afectaciones a su salud y contaminación ambiental derivadas de un derrame de crudo presuntamente originado en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), sin que hasta ahora exista una respuesta clara por parte de las autoridades.

De acuerdo con los reportes, el incidente se reportó el 9 marzo pasado y hasta el momento Protección Civil del estado solo ha comentado que el derrame se debe a actos vandálicos. 

Vecinos de la zona acusaron que, pese a la gravedad del problema, no han recibido información oficial sobre medidas de mitigación, riesgos sanitarios ni acciones de remediación ambiental, mientras el olor a hidrocarburo y la preocupación crecen entre las familias afectadas.

De acuerdo con testimonios de pobladores, la presencia de residuos petroleros ha provocado molestias físicas y temor por posibles consecuencias a largo plazo, especialmente entre niños y adultos mayores, ya que de acuerdo con estudios de laboratorio, la sustancia derramada en Santiago Tlapacoya contiene benceno, tolueno, etilbenceno y xileno, todos derivados del petróleo y nocivos para la salud.

Eunice Rodríguez, una de  las afectadas comentó a una televisora que  ya presenta afectaciones a su salud: “presenté molestias respiratorias, sentí una presión en el pecho, me sentía mareada; también llegué a sentir ganas de vomitar”.

Los habitantes señalaron además que no han observado rondines de vigilancia ni presencia constante de autoridades federales, estatales o municipales en la zona afectada, lo que ha incrementado la sensación de abandono e incertidumbre y esto da pie al huachicoleo.

De acuerdo con expertos de la salud, al estar en contacto con estas sustancias tóxicas puede generar escoriaciones, alergias o hasta cáncer.

En nueve años, los derrames y fugas en instalaciones de Pemex incrementaron en casi 400%, al pasar de 209 eventos en 2015 a mil 37 en 2024.

La situación vuelve a poner bajo cuestionamiento la capacidad de respuesta de Pemex y de las instituciones encargadas de protección ambiental y salud pública, particularmente en una entidad donde el robo y las fugas de hidrocarburos han sido un problema recurrente durante los últimos años.

Aunque el derrame se mantiene desde hace semanas, vecinos aseguran que la información oficial ha sido limitada y que las acciones visibles para contener el daño ambiental han resultado insuficientes.

La falta de transparencia sobre el alcance de la contaminación y los posibles riesgos para la población también ha generado críticas hacia las autoridades, acusadas de minimizar un problema que impacta directamente la calidad de vida de la comunidad.

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Mientras tanto, habitantes de Santiago Tlapacoya exigen atención inmediata, estudios ambientales y médicos, así como medidas reales para frenar los efectos del derrame, ante el temor de que el problema continúe agravándose sin supervisión efectiva ni soluciones de fondo.

 

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