La muerte de Dafne Zapata, una adolescente de 13 años durante un campamento de verano organizado por la Academia Militarizada Marina Denenits en Ciudad Madero, Tamaulipas, ha desatado cuestionamientos sobre los protocolos de atención, supervisión y seguridad de este tipo de instituciones.
Mientras la investigación sigue en curso, la madre de Dafne Zapata denunció que no hay personas detenidas y aseguró que la autopsia clasificó el caso como homicidio.
En entrevista con Radio Fórmula, Alejandra Quintos, madre de la Dafne, afirmó que, pese a la gravedad del caso, las personas responsables del cuidado de su hija permanecen en libertad y no ha recibido una respuesta contundente de las autoridades estatales ni federales.
«No hay detenidos, no hay respuesta del Gobierno del estado ni del Gobierno federal. Los que estaban ese día siguen libres«, declaró.
La mujer explicó que Dafne era su única hija y decidió inscribirla en el campamento después de recorrer las instalaciones de la academia, conocer sus dormitorios, laboratorios y áreas comunes, además de recibir información sobre un modelo educativo basado en la disciplina y la formación de los jóvenes.
«Me pintaron un mundo de caramelo. Me dijeron que iba a aprender autonomía, a lavar su ropa, a preparar sus alimentos. Revisé las instalaciones y me dieron confianza«, relató.
Según su testimonio, durante los primeros días del campamento recibió llamadas en las que le informaban que su hija se encontraba bien. Sin embargo, a partir del miércoles comenzó a ser notificada de que la menor presentaba vómito, deshidratación y posteriormente tos e incontinencia.
La madre sostuvo que, pese a solicitar hablar directamente con Dafne, el personal de la academia se negó.
«No te la puedo pasar porque la educación militarizada es quitarse del yugo de mamá«, aseguró que le respondieron.
Un día después, dijo haber recibido una nueva llamada en la que le informaron que la adolescente continuaba enferma y que incluso había sido bañada por una instructora debido a su estado físico, sin permitir nuevamente la comunicación entre madre e hija.
La situación dio un giro la noche del jueves, cuando recibió llamadas urgentes para trasladarse a Ciudad Madero. Al llegar, afirmó que encontró únicamente una funeraria y el cuerpo de su hija dentro de una bolsa.
«Me la entregaron ya vomitada, en una bolsa. No había autoridades, solamente una funeraria«, denunció.
Entre lágrimas, Alejandra Quintos aseguró que el cuerpo presentaba golpes y diversas lesiones, además de signos que, según dijo, evidenciaban violencia física.
La madre afirmó que la necropsia establece que la causa de muerte fue asfixia y que el expediente fue clasificado como homicidio. También sostuvo que el cuerpo presentaba agua en los pulmones y la tráquea, así como múltiples lesiones.
«Me le quitaron todas las ilusiones, la torturaron, la ahogaron«, expresó.
Hasta el momento, la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas no ha dado a conocer públicamente los resultados oficiales de los peritajes ni ha confirmado de manera formal la causa de muerte. Tampoco ha informado sobre personas detenidas o imputadas por estos hechos.
El caso ha provocado indignación y renovado el debate sobre la supervisión de academias y campamentos con disciplina militarizada que operan en el país. Organizaciones defensoras de los derechos de niñas, niños y adolescentes han señalado que cualquier institución encargada del cuidado de menores está obligada a garantizar su integridad física, brindar atención médica oportuna y notificar de inmediato a sus familiares ante cualquier emergencia.
Alejandra Quintos informó que ya presentó la denuncia correspondiente y pidió la intervención del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, así como de la presidenta Claudia Sheinbaum, para evitar que el caso quede impune.
«Mi hija ya no puede alzar la voz. Lo único que les pido es que alcen la voz y que no tengan miedo. Quiero justicia para Dafne y para todos los niños que han sido violentados«, manifestó.
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Mientras avanzan las investigaciones, el caso pone bajo escrutinio la actuación de la academia y de las autoridades responsables de supervisar este tipo de centros.
