Vicente Quirarte Castañeda, uno de los escritores mexicanos más versátiles de las últimas décadas, murió este martes 11 de agosto en la Ciudad de México, a los 72 años.
Poeta, ensayista, dramaturgo, narrador, cronista e investigador, Quirarte construyó una obra que transitó por distintos géneros y que tuvo como ejes recurrentes la literatura mexicana, la historia, la memoria, la muerte y, particularmente, la capital del país.
La noticia fue confirmada por El Colegio Nacional, institución a la que ingresó el 3 de marzo de 2016 con la lección inaugural El laurel invisible. La institución destacó su trayectoria y lamentó la pérdida de quien consideró uno de los autores más destacados de México.
Leonardo López Luján, presidente en turno de El Colegio Nacional, expresó sus condolencias y definió a Quirarte como un destacado poeta, ensayista, narrador y dramaturgo.
Una vida dedicada a las letras
Nacido el 19 de julio de 1954 en la Ciudad de México, Quirarte estudió Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde posteriormente obtuvo la maestría en Letras Hispánicas y el doctorado en Literatura Mexicana.
Su trayectoria literaria comenzó en 1979 con Teatro sobre el viento amado, obra que obtuvo el Premio Punto de Partida de la UNAM. A partir de entonces desarrolló una producción amplia que incluyó poesía, narrativa, teatro, ensayo, crónica e investigación.
Entre sus obras destacan Vencer a la blancura, El azogue y la granada: Gilberto Owen en su discurso amoroso, El ángel es vampiro, Razones del samurái y Elogio de la calle, entre otras.
Su trabajo fue reconocido con premios como el Nacional de Ensayo Literario José Revueltas, el Xavier Villaurrutia y el Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde. El Colegio Nacional también registra entre sus principales obras El México de los Contemporáneos y Elogio de la calle. Biografía literaria de la Ciudad de México. 1850-1992.
La Ciudad de México como personaje
Uno de los rasgos más distintivos de Quirarte fue su manera de convertir a la Ciudad de México en materia literaria.
Para el escritor, la capital no era únicamente un territorio urbano, sino un espacio donde convivían historia, arquitectura, personajes, barrios, ruinas y memoria. Esa mirada quedó plasmada particularmente en sus trabajos de crónica e investigación sobre la ciudad.
En El Colegio Nacional mantuvo una actividad constante con conferencias, ciclos y publicaciones dedicados tanto a autores mexicanos como extranjeros. Entre sus proyectos estuvo la coordinación de actividades sobre Ray Bradbury, además de trabajos relacionados con Ramón López Velarde y otros autores de la tradición literaria.
De esta manera, su labor no se limitó a la creación literaria: también buscó acercar la historia cultural y la literatura a públicos más amplios.
Maestro y universitario
Quirarte fue también un académico estrechamente vinculado con la UNAM. Desde 1987 impartió clases en los niveles de licenciatura, maestría y doctorado.
Además, ocupó cargos universitarios de relevancia, entre ellos la Dirección General de Publicaciones y la dirección del Instituto de Investigaciones Bibliográficas y de la Biblioteca Nacional de México.
Su actividad académica se extendió a otras instituciones nacionales y extranjeras, mientras que su trabajo como investigador lo llevó a participar en proyectos relacionados con la literatura, la historia cultural y el patrimonio bibliográfico.
Una obra que permanece
La muerte de Vicente Quirarte representa una pérdida para las letras mexicanas, pero también para una tradición de escritores que entendieron la literatura como una forma de interpretar el país.
Su importancia no radicó únicamente en la cantidad de géneros que cultivó, sino en la capacidad para hacer dialogar poesía, historia, crítica y memoria. En sus textos, la Ciudad de México podía convertirse en archivo, escenario y personaje; mientras que los escritores del pasado encontraban nuevas lecturas desde el presente.
Quirarte ingresó a El Colegio Nacional en 2016 y permaneció activo en la divulgación cultural hasta sus últimos años. La institución documenta, entre sus trabajos recientes, publicaciones coordinadas por él como Ray Bradbury en El Colegio Nacional y La última flecha. Ramón López Velarde en El Colegio Nacional, esta última en coautoría editorial con Juan Villoro.
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Así, a los 72 años, Vicente Quirarte deja una obra extensa y una mirada particular sobre México: la de un escritor que encontró en la literatura una manera de rescatar del olvido las calles, los autores, las historias y los fantasmas de una ciudad que convirtió en uno de los grandes temas de su vida.
