El expresidente Enrique Peña Nieto volvió al escaparate público durante una boda de lujo en Portofino, Italia, acompañado por un empresario israelí relacionado con la venta de Pegasus a México.
En medio del hermetismo que ha rodeado sus apariciones públicas, Peña Nieto reapareció el 26 de agosto en una exclusiva boda celebrada en La Cervara, un monasterio del siglo XIV con vista al Mediterráneo.
Peña Nieto llegó de smoking negro, moño y kipá para participar como invitado en la celebración del cantante israelí Omer Adam y Sasha Israelovitch, realizada ante un selecto grupo.
Sin embargo, la fotografía adquiere otra dimensión por la presencia de Avishai Neriah, empresario israelí mencionado en investigaciones periodísticas sobre los negocios vinculados con Pegasus durante el sexenio de Peña Nieto.
En las imágenes difundidas en redes sociales, Peña escucha al cantante jasídico Motti Steinmetz, mientras Neriah entona la melodía durante la celebración.
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Pegasus vuelve a perseguir a Peña Nieto
Por otra parte, la aparición ocurre poco más de un año después de que el diario israelí TheMarker revelara una disputa empresarial que involucró a Neriah y Uri Ansbacher.
Según aquella investigación, el litigio incluyó acusaciones sobre un presunto pago de 25 millones de dólares relacionado con contratos gubernamentales mexicanos.
Además, el señalamiento involucró a Peña Nieto, aunque el expresidente rechazó categóricamente haber recibido dinero y calificó la publicación como falsa y carente de sustento.
No obstante, la acusación tuvo consecuencias institucionales: la Fiscalía General de la República abrió una investigación para esclarecer el supuesto soborno atribuido al exmandatario.
Durante el gobierno de Peña Nieto, México adquirió Pegasus mediante contratos por decenas de millones de dólares, mientras el programa terminó asociado con denuncias de espionaje contra periodistas y activistas.
Por ello, la reaparición del expresidente junto a Neriah resulta políticamente incómoda, aunque la imagen, por sí sola, no demuestra alguna conducta ilegal.
Una coincidencia que reabre preguntas
Asimismo, el video que exhibió nuevamente a Peña Nieto circuló después de que Efraim Feder, influencer y agente inmobiliario radicado en Nueva Jersey, lo publicara en Instagram.
Mientras tanto, distintas publicaciones de la comunidad judía identificaron La Cervara como el escenario de la celebración, un recinto histórico ubicado frente al mar Mediterráneo.
Así, una celebración privada terminó colocando nuevamente al expresidente en el centro de la conversación pública, precisamente al lado de un empresario asociado con uno de los mayores escándalos de espionaje mexicano.
La escena no acredita un delito, pero sí revive preguntas que Peña Nieto no ha logrado sepultar: quiénes participaron en los negocios de Pegasus y qué intereses existieron alrededor.
Finalmente, mientras el expresidente disfruta del bajo perfil fuera de México, su aparición junto a Neriah vuelve a conectar su figura con un expediente que continúa generando sospechas.
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Y esta vez, la imagen no surgió de una conferencia ni de un acto oficial, sino de una boda exclusiva en la costa italiana.




