Alrededor de siete de cada 10 aspirantes convocados acudieron este lunes al primer día del examen de control de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en la Ciudad de México, una prueba extraordinaria que busca verificar la validez de los resultados obtenidos durante el polémico examen de ingreso en línea.
De acuerdo con Javier de la Fuente, recientemente nombrado secretario general de la UNAM, de los 5 mil 900 aspirantes previstos para el primer turno, alrededor de 4 mil 200 se presentaron, lo que representa una asistencia cercana al 71 por ciento.
Además, anticipó que la proporción podría mantenerse durante los siguientes días de aplicación.
“Tenemos un grupo de jóvenes de alrededor de 4 mil 200 jóvenes que están haciendo su examen, de 5 mil 900 que habían hecho su solicitud”, explicó durante una conferencia de prensa.
Esta baja asistencia ocurre en medio de la controversia que obligó a la UNAM a repetir la evaluación para cerca de 58 mil aspirantes, después de que la primera prueba, realizada en línea entre mayo y junio, registrara resultados atípicos y presuntas irregularidades. La Comisión Técnica creada por la institución recomendó aplicar un examen presencial para comprobar que quienes obtuvieron una plaza lo hicieron sin recibir ayuda indebida.
Ahora, como medida de control, los aspirantes deben responder 120 reactivos en equipos de cómputo proporcionados por la UNAM y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), sin conexión a internet. Además, se prepararon distintas versiones de la prueba para reducir el riesgo de filtraciones o ventajas entre los participantes.
En el Palacio de los Deportes, la infraestructura fue distribuida en dos grandes pabellones y un domo. De la Fuente detalló que el pabellón Este tiene capacidad para unos 3 mil 700 aspirantes, el Oeste para alrededor de mil 400 y el domo para entre 850 y 900 personas.
Asimismo, 150 trabajadores de la Dirección General de Administración Escolar (DGAE) fueron desplegados para supervisar la aplicación, con personal distribuido en las filas de aspirantes. En el domo, por ejemplo, fueron colocadas ocho filas de mesas dobles, mientras los estudiantes tuvieron que dejar sus pertenencias debajo de las sillas para evitar distracciones o posibles irregularidades.
Por otra parte, Protección Civil y la DGAE establecieron atención médica y psicológica durante la jornada, ante cualquier eventualidad que pudiera presentarse durante la aplicación.
El primer turno comenzó a las 9:00 horas, aunque los aspirantes comenzaron a llegar desde las 5:00 de la mañana. Con su hoja de registro y folio en mano, algunos aprovecharon las últimas horas para repasar apuntes o consumir alimentos antes de ingresar, acompañados en varios casos por familiares.
Incluso, antes de iniciar la prueba, el personal pidió a los jóvenes entonar un “Goya” para reducir la tensión y generar un ambiente de ánimo previo a la evaluación.
Finalmente, un grupo de directores de facultades y áreas de la UNAM acudió a supervisar la jornada, entre ellos Mónica González, directora del Instituto de Investigaciones Jurídicas.
El examen de control representa así un nuevo intento de la UNAM por recuperar la confianza en su proceso de admisión, luego de que la primera evaluación digital quedara bajo cuestionamientos por posibles trampas y resultados estadísticamente inusuales.
Cabe mencionar que la empresa Territorium Life, responsable de la plataforma utilizada entonces, ha sostenido que su sistema operó conforme a lo contratado, mientras la Comisión Técnica continúa investigando lo ocurrido.
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La aplicación en Ciudad de México continuará hasta el 19 de agosto, mientras que los aspirantes que resulten seleccionados comenzarán clases posteriormente, debido al retraso que provocó la repetición de la evaluación.




