La inflación en México mostró una moderación durante julio de 2026, al registrar un aumento mensual de apenas 0.03%, mientras que la inflación anual se ubicó en 3.12%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El resultado fue impulsado por la caída en los precios del jitomate, el gas doméstico LP y algunos otros productos, aunque el fuerte incremento en el precio de la cebolla evitó una reducción mayor del índice general.
En julio 2026, el Índice Nacional de Precios al Consumidor #INPC se ubicó en 145.169 y representó un aumento de 0.03% respecto al mes anterior. Con este resultado, la inflación general anual fue de 3.12%.
Por componente, la inflación anual fue la siguiente:
▪️3.95% subyacente… pic.twitter.com/PWIpAGdDLm— INEGI INFORMA (@INEGI_INFORMA) August 7, 2026
De acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), el comportamiento de los precios fue desigual: mientras algunos alimentos y energéticos dieron un respiro al bolsillo de las familias, otros productos y servicios continuaron presionando el costo de vida. La inflación anual de 3.12% se mantiene cercana al objetivo del Banco de México.
Entre los productos que más contribuyeron a frenar la inflación destacaron:
- Jitomate: -29.20%
- Gas doméstico LP: -1.00%
- Automóviles: -0.54%
- Hoteles: -4.51%
- Huevo: -1.08%
- Chile poblano: -15.63%
- Chile serrano: -6.98%
La caída del jitomate fue especialmente relevante, ya que se trata de uno de los productos con mayor incidencia en la canasta de consumo de los hogares mexicanos. Su reducción compensó parte de las alzas observadas en otros alimentos y servicios.
En contraste, la cebolla registró un incremento de 18.97%, convirtiéndose en el producto con mayor aumento durante julio. También destacaron las alzas en:
- Naranja: 11.90%
- Computadoras: 6.10%
- Transporte aéreo: 4.11%
- Otros alimentos cocinados: 0.81%
- Colectivo: 0.74%
- Loncherías, fondas, torterías y taquerías: 0.37%
- Restaurantes y similares: 0.31%
- Vivienda propia: 0.26%
El aumento en la cebolla refleja la volatilidad que todavía presentan algunos productos agrícolas, cuyos precios suelen responder a factores climáticos, de producción y distribución.
Nota relacionada: México y Perú reabren el diálogo, preparan el regreso de sus embajadas
Aunque la inflación general se mantuvo contenida, el componente subyacente, que excluye los precios más volátiles como alimentos frescos y energéticos, alcanzó 3.95% anual. Esto indica que aún persisten presiones en mercancías y servicios, especialmente en alimentos preparados, vivienda y transporte.




